jueves, 17 de enero de 2013

Tipos de Visita Domiciliaria


Considerando las diferentes definiciones que podemos encontrar sobre la “Visita Domiciliaria” podemos proponer una aproximación que subraye los ejes principales de la misma:

“Técnica compuesta de tipo investigativo y/o de intervención, constituida principalmente de técnicas complementarias de observación y entrevista, que permite el acercamiento e interacción del profesional con el contexto interno (integrantes de la famita)  y externo (grupos y comunidad) de la realidad familiar”.
           

A raíz de la definición anterior, encontramos a un autor, Valentín González, que menciona distintos contextos en los cuales se puede realizar la visita domiciliaria, de los cuales se desprenden distintas interacciones entre profesional-cliente, en base a las expectativas de los involucrados, definidas por el objetivo de la visita. Es así como dicho autor menciona cinco contextos, los cuales corresponden al asistencial, control, asesoramiento e informativo, evaluativo  y terapéutico.

El contexto Asistencial se identifica como histórico y se caracteriza por mediar un tipo de demanda de carácter material, es decir, de petición de una prestación o servicio concreto.  Es usada frecuentemente por los o las Trabajadores Sociales para comprobar, confirmar, calibrar, valorar… un buen número de datos necesarios para conocer a fondo una situación, realizando los informes oportunos que se pudieran derivar de la solicitud del usuario. La profesión corre el riesgo de asumir, ya sea por su cuenta o por delegación de la familia, la responsabilidad de suplir las carencias y/o necesidades.

En el contexto de Control, la visita es demandada por instancias de orden jerárquico distinto al servicio en el cual se trabaja, por lo tanto, tampoco corresponde a una demanda de la familia, ya que puede ser solicitada por  juez o  fiscal.  El encuentro en el domicilio esta cargado de mutuos recelos, existiendo por parte de la familia una asociación negativa que condiciona la relación que se establece con el o la profesional, por lo tanto es un desafío lograr reducir la ansiedad y agresividad presentes.

Los contextos de Asesoramiento e Informativos, son menos recurrentes, se realizan más bien cuando se trata de personas dismovilizadas.
           
En los contextos Evaluativos también se pueden realizar visitas a domicilio según el tipo de aspecto a evaluar y según la población con la que se trabaje.  En algunas instituciones son necesarias antes de emitir alguna valoración; por ejemplo,  informes sociales de adopción, peritajes, de vivienda, entre otros.

El contexto Terapéutico, ha sido limitado en su uso, pues se ha mal entendido durante mucho tiempo que los cambios de segundo orden son solo posibles en contextos muy controlados como son los clínicos; no obstante, el autor plantea que Trabajo Social posee la pericia para establecer contactos terapéuticos en domicilio, caracterizándose por poseer experticia al controlar situaciones de conflicto y capacidad de crear un clima adecuado a pesar de las interferencias del entorno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada