miércoles, 15 de mayo de 2013

Primera entrevista a una familia


Cuando hablamos de familia visualizamos la teoría de sistemas. Por lo tanto, asumimos que la comunicación es circular; cada acción produce una reacción y cada mensaje produce una respuesta. Si hay una situación-problema en una familia, puede reflejarse en una de las siguientes formas:

  • en uno de los padres.
  • relación entre los padres.
  • entre padre e hijo.
  • entre niños.
  • en uno de los niños.
Cuando se entrevista a una familia es importante hacerse una pregunta fundamental: 

¿Como podría esta situación–problema, aún cuando envuelve a una sola persona, estar afectando a la familia completa? 

Cuando te preguntas esto puedes continuar dirigiéndote hacia el problema completo y no considerar un aspecto o el comportamiento de una sola persona.

Otra forma de hacer esa misma pregunta es: ¿qué pasaría en esta familia si la situación-problema no existiera? A veces la situación-problema es la solución al problema de la familia.
Recuerda preguntarte: ¿Cómo podría esta situación-problema ser la solución a algún otro problema que la familia esta teniendo? ¿Cuál puede ser ese otro problema?

Cuando existe la posibilidad de entrevistar a la familia completa desde la primera reunión, se invita a toda la familia a pesar de que aun no se sepa si la situación-problema requiere tratamiento individual o familiar. La tarea del trabajador social como entrevistador será ver si durante la primera reunión es conveniente o no redefinir la situación-problema como una que afecta a la familia completa. Esto no puede hacerse si no se ve a la familia completa junta.
Es probable que si ellos no vinieron buscando ayuda, encuentres resistencia de que todos tienen que ir a la primera reunión. Por eso hay que poner atención a la forma de resistencia, por que esto puede ser la clave de cómo opera la familia y las diferencias culturales acerca de los roles familiares.

No debemos olvidar que hay muchos modelos de familias: monoparentales, extensas, del mismo sexo, etc. , lo que puede incidir en la situación-problema. 

Cuando procedemos a la entrevista, es importante recordar que cada uno tiene que tener donde sentarse, estando el trabajador social en el punto intermedio y teniendo buena visibilidad de todos los miembros.

Cuando se comience la reunión, hay que hacer saber a los entrevistados que valoras la participación de cada uno en el proceso. Salúdalos individualmente, por nombre y de acuerdo a la edad. Aunque sean muchos y el espacio pequeño, permite que se sienten en cualquier posición que ellos encuentren cómoda.

Hay que estar alerta y observar:

  • Mamá y papá se sentaron uno al lado del otro
  • Uno de los niños se sentó lejos del grupo
  • Uno de los niños se sentó entre los padres
  • La abuela, le dice a los niños que se sienten con ella
Una de tus tareas en esta etapa es hacer que la familia sienta que estas interesado en cada uno de ellos. Preguntas como ¿que los trae por aquí? o ¿como puedo ayudarles?, ayudan a esa transición. Por lo general, un miembro de la familia habla como portavoz, regularmente la persona que hace el contacto. Si es el padre, puede reflejar que la familia esta organizada de manera jerárquica, donde cada miembro tiene menos y menos autoridad. Si es la madre, puedes preguntar sobre roles familiares relacionados al género y la importancia del matriarcado en esa familia.

Es importante recordar que eventualmente, será necesario que cada uno provea un comentario acerca de que cosa ven como la problemática en la familia. Cuando se escuche la percepción de los miembros acerca del problema que la familia esta teniendo, hay que prestar atención a las frases claves que la familia usa, temas centrales que repiten, a patrones de comunicación.

Esta fase es importante ya que muchas veces esta podría ser la primera vez que todos los miembros de la familia escuchan lo que los otros ven como un problema. La mayoría de las veces, ocurre que cuando alguien esta dando su interpretación de cual es el problema, uno de los miembros dice estar en desacuerdo y argumenta. Cuando esto pase hay que prestar atención en lo siguiente:

  • ¿Quién se lava las manos?
  • Los padres actúan coordinados o se quitan autoridad el uno al otro
  • Se comporta mal uno de los niñ@s para mover la atención lejos del conflicto
  • Alguno amenaza o ejerce fuerza física innecesaria
  • Los padres miran al trabajador social para que tome el control de la situación. Si esto ocurre, deja que los padres manejen o no manejen el conflicto. Si es necesario, se puede indicar a la familia que ellos pueden decir lo que quieran pero no pueden hacer lo que quieran. Se puede reiterar que van a tener oportunidad de hablar, pero no podrán hablar a la vez porque así no se escucharan. 
Es importante que en esta etapa los miembros hablen dirigiéndose al trabajador social.


Una vez escuchados los argumentos de la familia, hay que explorar sobre el contexto donde se desarrolla la situación-problema; que afecta el balance de la familia (pérdida de un empleo, un miembro que llega o se va, una mudanza). Eso ayudará a saber si se está trabajando con una disfunción que lleva tiempo o si es temporal y la familia es capaz de crecer y cambiar.

Es importante fijarse en como se comunica la familia. Para eso hay que tratar que se hablen entre ellos. Esto ayudará a saber quienes son capaces de tolerar.

Al finalizar la primera entrevista con la familia, es importante redefinir el problema, particularmente si la familia cree que el problema es un miembro de la familia. Por eso el trabajador social deberá guiar a la familia en dirección a que entiendan que el problema es mutuo, que el problema es el sistema, no una sola persona.

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